martes, 26 de enero de 2016

10 CONSEJOS PARA REFORZAR TU MARCA PERSONAL SIENDO UN ALUMNO DE MÁSTER



A menudo me preguntan los alumnos qué pueden hacer para mejorar su perfiles en los procesos de selección. En mi opinión, hay mucho que se puede hacer antes de un proceso y que sirve de preparación para el mismo. Se trata de reforzar tu marca personal y hacer una serie de pequeñas rutinas que te ayudarán a tener una mejor imagen y conocer mejor el sector legal antes de enfrentarte a los procesos de selección:

1.      Habla con tus profesores: existe un miedo generalizado o una sensación de “peloteo” por el cual parece que está prohibido o mal visto en hablar con tus profesores, pero resulta que es todo lo contrario. Lo más importante que tiene un profesor es su vocación por la enseñanza y servir a sus alumnos, la gran mayoría suelen estar encantados de atenderte y no sólo para cuestiones de nivel técnico, sino también de carácter profesional.

2.      Tener un buen Currículum: el CV es la hoja más importante de tu vida. Hay que cuidarla y explicarlo todo de la mejor manera. Tiene que estar perfecto. Pide ayuda a terceros para que te lo revisen y te den su opinión.

3.      LinkedIn: en la era de las redes sociales tener LinkedIn es imprescindible. Pero además, no de cualquier manera. Es muy importante cuidar el perfil que mostramos al público. Además, es una buena herramienta profesional para estar en contacto con compañeros de clase, profesores y otros profesionales del sector legal. Por otro lado, ten cuidado con lo que publicas en tu Facebook, los reclutadores lo miran todo.

4.      Twitter: vincular tu cuenta de twitter a tu marca personal es otra fantástica idea y empezar a seguir a profesionales del sector que publican artículos, narran los eventos a los que asistan y te informan sobre las últimas novedades. Eso sí, si la cuenta es profesional, nada de twitear con amigos sobre el Madrid-Barça.

5.      Busca un mentor: quizás tu Universidad tiene un departamento de carreras profesionales, si no lo tiene, busca a alguien que te conozca y pueda aconsejar en aquellas cosas en las que puedas mejorar tu perfil y te oriente en tu carrera profesional.

6.      Asiste a conferencias y eventos del sector: conoce gente nueva, haz networking, no tengas miedo a ir a eventos a los que te inviten y hablar con otros colegas. Nunca sabes las oportunidades que pueden surgir si sabes dar con la tecla adecuada.

7.      Ten una tarjeta de visitas: cuántas veces un abogado o profesional del sector te da una tarjeta y te quedas con la sensación de tener que devolver algo y tienes las manos vacías. Entregar una tarjeta profesional, sencilla (no ostentosa), que remarque que eres estudiante, el programa que cursas y tus datos de contacto causa una gran impresión.

8.      Cuida tu dress code: nunca sabes cuándo va a llegar el momento ni la hora en la que puedas conocer a alguien que te abra las puertas a una oportunidad profesional. Por ello es bueno estar siempre preparado y tener un aspecto profesional y cuidado que confiera una imagen de trabajo y confianza. La imagen es importante.

9.      Prepara las clases: no hay mejor escenario para destacar que en tu propia clase. Si tienes la suerte de que tus profesores son profesionales del sector en muchas ocasiones te invitarán a participar en el proceso de selección del despacho si tienes un papel protagonista en clase, para ello la preparación es crucial y así impresionar al profesor.

10.  Ser buen compañero: ayudar a tus compañeros de clase con un caso, los apuntes de clase, etc además de un favor te creará buena fama entre tus iguales y hablarán siempre bien de ti. Generarás una gran confianza y siempre dirán que eres una persona con la que se puede contar. Crearás buen ambiente a tu alrededor.

martes, 19 de enero de 2016

10 CONSEJOS QUE NUNCA TE DIERON PARA TENER UN BUEN CV



Todos sabemos hacer un CV, no puede ser tan difícil ¿no?, y sin embargo, a lo largo de mi carrera profesional puedo contar con los dedos de una mano los CVs que he leído que estuvieran perfectos. Sí, perfectos, no digo como a mi me gustasen, sino que estuviesen cuidados, limpios, claros, con una orientación a causar una buena impresión, que es el objetivo con el que se habían elaborado.

Quizás con frecuencia hayas oído algunos consejos típicos como, son importantes las faltas de ortografía, poner bien tu email y teléfono u ordenar la información correctamente. Todo esto es crucial, pero son tips que se quedan en la superficie. Si quieres tener un CV, que sorprenda, lee estos consejos antes de comenzar a enviarlo:

1.     Cuidar el formato: la imagen en el CV es básica. Lo primero que se observa en un CV no es su contenido, sino cómo está distribuido. El CV de un alumno de Máster o graduado en Derecho debe ocupar un solo folio. Debe contener toda la información sobre el perfil, y es importante que se entienda rápidamente su estructura. Un formato típico es distribuir los hitos que se van marcando en tres columnas, de izquierda a derecho; una para la fecha, otra para lo que hiciste, y la última, para el lugar donde lo hiciste. Hay que cuidar también el uso siempre del mismo tipo de letra, tamaño, cursivas, etc en todo el CV.

2.      Los signos de puntuación: se habla mucho de las faltas de ortografía y poco de los signos de puntuación. Para un abogado, lo más importante en su trabajo es la calidad de lo que entrega. Es muy importante cuidar por tanto dentro del formato los signos de puntuación. Si decides usar puntos o no al final de una frase es cosa tuya, pero elige y haz siempre lo mismo. Este error es muy común y pone de los nervios a los reclutadores.

3.      Foto con apariencia profesional: no es cuestión de enumerar la de veces que he visto fotos en el CV en las que aparecían dos caras distintas, una persona saliendo de fiesta, con camiseta negra o la foto de la orla. Si estamos postulándonos para una posición en un despacho de abogados, es importante transmitir una imagen seria y profesional (que es lo que se requiere en este tipo de empresas). Por tanto, foto con fondo blanco detrás, los varones con traje y corbata discretos, las mujeres, con blusa o camisa y americana.

4.     Los idiomas, lo más importante: es la parte más difícil de realizar con propiedad en un CV y nunca le damos toda la importancia que realmente tienen. Hoy día, los reclutadores descartan más a los candidatos por su nivel de inglés que por la media de expediente. Un candidato con una media de expediente normal (superior a 6 e inferior a 8), puede aspirar a entrar en un gran despacho, pues puede demostrar estar en posesión de otras habilidades sociales que lo hagan atractivo para el mercado, pero lo que no cabe duda, es que debe tener siempre, siempre, siempre un buen nivel de inglés. Por tanto, no basta con indicar sólo nivel AVANZADO. Es importante incluir los títulos, cursos y experiencias que hayamos podido realizar en el extranjero y que avalen el nivel que decimos poseer.

5.     El nombre es el título: no es frecuente, pero en ocasiones leo un titular que reza CURRÍCULUM VITAE y después el nombre del alumno. Hoy en día, nada más coger entre tus manos un CV, si está bien hecho, sabes que estás ante un CV, por lo que no merece la pena emplear espacio en tu único folio, para escribir ese título. Al contrario, es más comercial y visible escribir tu nombre en mayúscula y con un tamaño de letra mayor para que sea más fácil recordar tu nombre.

6.      Formación complementaria abajo: a menudo, encuentro en muchos CVs un apartado entre la formación académica y la experiencia profesional denominado formación complementaria. Generalmente se suele referir a cursos, congresos y otras sesiones de formación variadas, que no aportan especialización pero sí indican interés por haber realizado otras actividades que refuerzan nuestra formación. Sin embargo, a lo largo de un CV debe existir un sentido siempre en el que lo más importante debe colocarse en la parte superior del folio y lo menos importante en la inferior. De manera, que tiene sentido incluir este apartado en la parte inferior que pueda referirse a otros datos de interés, realzando en su importancia a otros como la experiencia profesional o los idiomas.

7.      El orden cronológico inverso: también es importante ordenar la información de más reciente a menos reciente. Normalmente esto será lo mismo que decir de más a menos importante, ya que generalmente lo más reciente suele ser de mayor valor profesional y, por otro lado, la persona que lea el CV podrá hacerse una idea clara de cuáles han sido las fases evolutivas en la formación y experiencia del candidato.

8.      Experiencia profesional no jurídica: muchas veces me encuentro con candidatos que han hecho prácticas en un despacho de abogados y además estuvieron trabajando como camareros, canguro, etc “¿eso se pone?” me preguntan con frecuencia. Por supuesto que sí, pero cada cosa en su sitio. Si tienes unas prácticas en despacho y tu interés en dedicarte a la abogacía, en tu apartado de experiencia profesional escribe sólo sobre esta experiencia y trata de describir en detalle lo que hiciste. Más abajo, en otros datos de interés, puedes hablar de otras experiencias profesionales no jurídicas donde puedas citar el resto de trabajos que has realizado. Si no has realizado prácticas en despacho puedes entonces usar este apartado para hablar de los trabajos que has desempeñado.

9.      Usa la negrita en lo importante: un CV es marketing, es venderte. Venderte para conseguir una entrevista o pasar la criba que te de acceso al proceso de selección. No olvides destacar tres, cuatro o cinco palabras en el CV que consideres te hacen diferente al resto y tengan relación con el puesto al que te estás postulando.


10.  Menos es más, sino vende no sirve: todo lo que incluyas es tu CV debe estar pensado para causar una impresión positiva en el lector. Si no lo va a conseguir, sobra. Es importante ser conciso en las descripciones y hacerlo de manera neutra (ej: asistencia a juicios, búsqueda de jurisprudencia, redacción de contratos de compraventa, etc). Las descripciones deben mantener el difícil equilibrio de ser lo suficientemente descriptivas para poner en contexto al lector y diferenciarse del resto, y sucintas para no decir más de la cuenta.

martes, 8 de diciembre de 2015

10 PREGUNTAS INTERESANTES QUE UN CANDIDATO JUNIOR PUEDE HACER EN UNA ENTREVISTA



A menudo hemos oído lo importante que es realizar preguntas cuando acudimos a una entrevista como muestra de interés, y sin embargo, muchas veces la mente se nos queda en blanco o creemos tener una idea tan completa del despacho que no sabemos qué preguntar. He aquí una recopilación de las preguntas más interesantes para impresionar a tu entrevistador.

1.      ¿Existe un plan de formación en el despacho?
2.      ¿Cuál es el plan de carrera de la firma?
3.      ¿Qué se espera de un abogado junior en su primer año de trabajo?
4.      ¿Tiene el despacho un sistema de rotaciones o designa directamente al junior a un equipo?
5.      ¿Existe contacto con el cliente en el primer año de junior?
6.      ¿Existe la posibilidad de realizar un secodment en empresa o alguna experiencia internacional?
7.      ¿Qué probabilidades hay de contratación después de las prácticas del Máster de Acceso a la Abogacía?
8.      ¿Cuál es la siguiente fase del proceso? ¿Cuándo me informarán?
9.      ¿Existe algún programa de Responsabilidad Social Corporativa en la firma?
10.  ¿Cómo gestiona el despacho el tránsito de las prácticas del Máster de Acceso a la Abogacía a la contratación de abogado junior? ¿hay tiempo de estudio previsto para el examen? ¿cuándo se produciría la contratación como abogado junior?

martes, 1 de diciembre de 2015

8 CONSEJOS PARA QUE UN ESTUDIANTE DE DERECHO ESTÉ INFORMADO Y AL DÍA EN EL SECTOR LEGAL



Generalmente un estudiante que se prepara para ejercer la abogacía no es consciente de lo mucho que desconoce su sector. Es importante, para poder elegir las prácticas y tu futuro profesional, saber qué despachos hay y qué trabajo realizan. Estos son los 8 consejos para no perderse detalle de lo que sucede en el sector de la abogacía de los negocios:

1.      Leer Expansión jurídico: es el diario principal de noticias jurídicas en nuestro país. Todos los días publican noticias jurídicas aunque el día de la semana más especial es el martes en el que también escriben noticias de movimientos y fichajes en el sector.


2.     Twitter: seguir despachos y a los gurús del sector como a los miembros de Inkietos, Pérez Partners, etc.

3.    Rankings y directorios: ¿quieres saber qué despachos son buenos en qué?¿quiénes son los mejores abogados en un área concreta del Derecho? ¿en qué operaciones han trabajado en el último año? Los rankings y directorios sirven para esto. El más conocido es Chambers & Partners, pero hay muchos otros como, Legal 500, BestLawyers, Who’s Who Legal, Ranking Expansión, etc.

4.      Hablar con profesores: los profesores que te observan en clase vienen del sector y lo conoces bien. Si vas con preguntas concretas preparadas podrán orientarte sobre muchas cuestiones que no podrás encontrar en los medios.

5.   Leer la guía de carreras profesionales de la Facultad de Derecho de la Universidad de Navarra: encontrarás el perfil de numerosos despachos de la abogacía de los negocios.

6.      Webs de los despachos: visitar la web del despacho es una de las cosas más útiles para preparar una entrevista. Ahí podrás encontrar referencias sobre los valores de la empresa, su misión y valores, programa de formación, responsabilidad social corporativa, información de los socios, etc.

7.     Leer noticias de economía y empresa: no sólo es importante estar al tanto de lo que sucede en el sector legal, también hay que pensar que detrás de cada operación económica, fusión, salida a bolsa, refinanciación, etc un despacho de abogados se ha encargado de llevar el asunto.

8.    Hablar con tu servicio de carreras profesionales. Y si no lo tienes busca un mentor o alguien que conozca el mercado y te ayuda a prepararte, y aconseje sobre qué leer o qué despachos mirar. Siempre es importante contar con la opinión de un tercero.

lunes, 23 de noviembre de 2015

10 COSAS QUE ESPERA UN ALUMNO EN PRÁCTICAS DE SU TUTOR EN EL DESPACHO


Con la entrada en vigor de la Ley de Acceso a la Abogacía los futuros abogados, tal y como establecen los artículos 14, 15 y 16 del RD 775/2011, deben realizar un periodo de 6 meses de prácticas en despachos de abogados y asesorías jurídicas de empresa.

Para ello, la empresa que acoja al alumno debe designar a un tutor con más de 5 años de experiencia profesional. Pero ¿está preparado un abogado para mentorizar a un futuro abogado? Si quieres saber lo que el abogado junior espera de ellos, lee los siguientes 10 consejos:

 1. Dedicación: ser tutor implica ser mentor y enseñar. Lleva tiempo, y el alumno en prácticas espera que se le explique y forme a nivel técnico y deontológico.

 2. Organización: reserva un tiempo de la semana para hablar con el estudiante.

 3. Planificación del trabajo: es bueno pensar qué funciones va a desempeñar el alumno y encargarnos de su aprendizaje y que esté ocupado haciendo labores propias de su profesión.

 4. Formación: además de sus tareas diarias, el junior cree que aún necesita mejorar y aprender más cosas y desea un buen programa de formación.

 5. Integración: el tutelado espera poder integrarse en el equipo y en las actividades del despacho. Llevarlo a reuniones con clientes, juicios, eventos sociales del despacho, etc.

 6. Feedback: corregir y animar. Es importante que el estudiante sepa si está cumpliendo con lo que se espera de él, que se le aplauda cuando lo hace bien y se le corrija en aquello que debe mejorar. Una evaluación a mitad de las prácticas y otra al final ayudarán a que pueda observar cuál ha sido su evolución.

 7. Contar son su opinión: cuando se debata un asunto legal en el despacho, es muy positivo e integrador contar con su opinión y no minusvalorarla cuando se exprese, que no quiere decir que no haya que corregirla o mostrarle en qué se ha equivocado.

 8. Confianza: cuanta más confianza se da al abogado mayor es su implicación en el proyecto del despacho.

 9. Supervisión: es importante que el alumno sepa quién es su tutor y a quién debe rendir. El tutor o quien le encargue una tarea concreta no puede delegar toda la responsabilidad en él. Debe supervisar que ha cumplido con lo encomendado y corregir aquello que tenga margen de mejora.


 10. Acogida: tener un plan de acogida de estudiantes, enseñarles el despacho el primer día, mantener una reunión con él para explicarle lo que se espera de él y explicarle el funcionamiento del despacho, su cultura y de los medios de los que dispone.

lunes, 2 de noviembre de 2015

DIEZ COMPETENCIAS PARA SER UN BUEN ABOGADO QUE NO TE ENSEÑARON EN LA UNIVERSIDAD, ¿O SÍ?

Recientemente Lidia Zommer (twitter: @lidiazommer) socia directora de Mirada 360º, publicó un artículo muy interesante en el que recomendaba 10 competencias que resultan fundamentales para un buen abogado y que no se enseñan generalmente en las Universidades (http://marketingparaabogados.eu/diez-competencias-para-ser-buen-abogado-que-no-te-ensenaron-en-la-universidad/?utm_source=ReviveOldPost&utm_medium=social&utm_campaign=ReviveOldPost)

¿O sí?, quizás una mirada en profundidad a algunos de los sistemas de enseñanza que se emplean en las Facultades de Derecho actualmente pueda convencer de lo contrario. He aquí un análisis de las mismas y cómo creo, en la medida de sus posibilidades, que lo hace la Universidad de Navarra con sus alumnos de Máster en Madrid.

En primer lugar, y antes de entrar al fondo de la cuestión, es importante distinguir el nivel de estudios que debe realizar un alumno para ser abogado. Hasta hace poco, bastaba con estudiar un grado/licenciatura en Derecho para poder colegiarse como abogado. No obstante, cuando un estudiante accedía a un grado en Derecho, no lo hacía a un grado de abogado (no existen), sino de Derecho, cuya preparación es distinta a la de ser abogado, pues lo que se pretende es dotar al estudiante de las competencias para ser un buen jurista, es decir, un entendido del Derecho. Antes no se formaban abogados, se formaban juristas. Una de las maneras más fáciles de comprender esta idea es comprobar la amplia gama de salidas profesionales que se le ofrecen a un estudiante al terminar sus estudios de Derecho y que no se limitan sólo al ejercicio de la profesión de abogado. Un estudiante de Derecho puede ejercer como juez, registrador, notario, fiscal, diplomático, abogado del estado, profesor universitario… todas ellas salidas profesionales que exigen estar en posesión de un grado en Derecho y que precisan de unas competencias distintas a la del abogado por lo que exigían también una formación complementaria que las desarrollara: la oposición. La carrera, por tanto, no prepara sólo para el ejercicio de la profesión de abogado y por ello no se le puede exigir que entrene una serie de competencias con esa finalidad.

Es por eso, que hasta la entrada en vigor de la ley 34/2006 de Acceso a la Abogacía, no se han realizado desde las Universidades programas específicos que enseñen los conocimientos y competencias que un buen abogado debe tener además de las de ser un buen jurista (antes estaban las Escuelas de Prácticas Jurídica pero su estudio no resultaba obligatorio). Esta nueva ley adquiere, gracias también a la llegada de la Ley del Espacio Europeo de Educación superior (más conocida como Bolonia), un perfil que nos permite adecuarnos a lo que en otros países de la Unión Europea era una realidad desde hace tiempo; que la abogacía exige una preparación de posgrado, con un alumnado más maduro y una formación específica para el acceso a la profesión.

Aún así, conviene distinguir lo que cada una de estas dos leyes aporta. La Ley de Acceso, crea un programa (un Máster), específico para preparar en conocimientos técnicos y competencias a los futuros abogados, igual que para las otras salidas profesionales del Derecho se exige la oposición. Por su parte, Bolonia, incorpora una nueva metodología y un mismo lenguaje de la enseñanza universitaria a nivel europeo que facilite pensar cómo esas competencias se desarrollan en un plan de estudios. A esto, hay que añadir, que los actores que participan en la formación de los estudiantes han cambiado, y que no es infrecuente ver profesionales del sector dando clases junto a académicos de reconocido prestigio.

Gracias a estas dos normas, hemos podido crear en España un programa que se preocupe por la formación del abogado en todos sus ámbitos (conocimientos técnicos, habilidades y cumplimiento deontológico) para dar una base sólida (pero al fin y al cabo una base) a los futuros abogados de nuestro país que deberán desarrollar a lo largo de toda su etapa profesional.

Un buen programa del Máster de Acceso a la Abogacía debe por tanto incorporar asignaturas y actividades que fomenten las competencias citadas por Lidia Zommer. Evidentemente, las competencias no terminan nunca de desarrollarse, y algunas de las citadas en el artículo se desarrollan a un nivel primario, pero sin duda son la base sobre la que continuar construyendo programas de calidad que permitan mayores garantías en la defensa de los intereses de los ciudadanos. Así es cómo lo hacemos en los Programas Máster de la Facultad de Derecho de la Universidad de Navarra:

1. Relaciones: el programa procura por un lado tener un claustro de profesores de calidad y variado contando tanto con académicos como con profesionales de primer nivel del sector que permita a los alumnos tener una relación cercana y cotidiana con colegas del sector legal. Además, se organizan una serie de eventos a lo largo del año que fomenten el Networking como el “Training Lawyers for the Future”, tener un equipo de fútbol sala en la liga de despachos, o el cócktail de Navidad.

2.  Conocimientos del sector económico y la estrategia del cliente: en el Máster hay una asignatura de Marketing y otra de Business Development orientadas en este sentido. Además, pienso que los alumnos deben conocer también su propio sector (algo que en la carrera no siempre se enseña), para lo cual es importante también organizar sesiones con first players del sector legal con una visión independiente como Carlos García-León, Miguel Ángel Pérez de la Manga o Borja Martínez-Echevarría entre otros, y en la que también participan despachos de abogados.

3. Facilitador de proyectos: la orientación a resultados y objetivos forma parte del día a día de un programa exigente. Los profesores exigen una entrega masiva de casos prácticos a lo largo de la semana que deben resolverse en equipo y en los que no puedes perder el tiempo ¡El tiempo es limitado! Como si estuvieran en un despacho.

4. Reconocimiento de experto: es evidente que un alumno de Máster no va a empezar siendo un experto, pero sí, como apunta el artículo, que puede empezar a construir su marca personal. Se anima y forma a todos los alumnos para que tengan un perfil público en LinkedIn y hasta tienen una cuenta en twitter @unavabogados, en la que muchos publican sus opiniones de los profesores o los eventos a los que asisten. Por algo se empieza!

5. Rainmaker: no sólo hay que hacer bien el trabajo, sino conseguirlo dice Lidia. En este sentido, desde el primer día se facilita a cada equipo un asesor cuya misión es asegurarse que los alumnos se acoplan a la dinámica del Máster y cogen el ritmo necesario para sacar el trabajo adelante. La carga de trabajo es dura y un asesor resulta fundamental para ayudar a los alumnos a organizarse y sacar los mejor de ellos mismos.

6. Con alianzas internacionales: el mundo, y los clientes de los despachos de la abogacía de los negocios son efectivamente cada vez más internacionales. La crisis económica ha hecho que los negocios españoles salgan cada vez más al exterior, aumenten las exportaciones y abra nuestras mentes, y se espera que esta tendencia sea continua. Los másteres de la Universidad de Navarra contemplan una International Legal Week, una semana de formación en la sede del IESE en Nueva York. Conscientes de la importancia de tener una visión internacional, esa semana se aprovecha para visitar algunos despachos americanos e internacionales y hacer conscientes a los estudiantes de la importancia de tener una mirada con grandes horizontes.

7. Un poco psicológico: varias asignaturas del programa son impartidas por profesores del IESE. Una de ellas es Dirección de Personas que toca algunas cuestiones de motivación personal, las personalidades, etc. Además, el trabajo en equipo no siempre es una experiencia fácil y es una más de las enseñanzas con las que hay que lidiar en el día a día pero que también se desarrollan con los años y la experiencia.

8. Un poco ingeniero: quizás haga falta algo más de desarrollo profesional y que el abogado cuente con más años de experiencia profesional para formar esta competencia. No obstante, en el programa se estudian sistemas de facturación (por horas, presupuesto por proyectos, técnicas de pricing…), de gestión de proyectos (Management in Law Firms) y también fórmulas para asociarse como el “lockstep”, “eat what you kill”, etc.

9. Buen comunicador y bueno con las teclitas: las asignaturas praxis son las responsables de promover en mayor medida esta competencia. Los alumnos deben resolver en equipo, con la ayuda de un coach, un caso de gran complejidad, entregar un dictamen y defenderlo en público (a veces incluso el profesor provoca debates y que cada grupo defienda una postura diferente). Cada una de las 7 praxis que componen el programa concluye con un tribunal oral. Después de pasar por tantas pruebas no volverán a tener miedo a hablar en público.

10. Dar más valor que lo que dan: ésta es sin duda una de las competencias más importantes que se forman en el Máster. Cuando se planteó el programa, no se quiso hacer un Máster competitivo entre los compañeros. Se suprimió la posibilidad de que existiera una campana de Gauss y se animó a los alumnos a ser cooperativos en todos los sentidos. El trabajo en equipo es fundamental (uno sólo sería incapaz de llevar a cabo toda la tarea que se le encomienda) y por tanto, cada alumno debe confiar en el trabajo de sus compañeros para acabar el programa con éxito. Aquí da igual si eres un alumno de 9 de media o de 6, lo importante es que aprendas a convivir con tus compañeros, a aceptar los errores de los demás, y a estar dispuesto siempre a dar más para el beneficio del grupo.

Coincido con Lidia en la importancia de las competencias que menciona en el artículo, y espero haber logrado variar (aunque sea un poco) su opinión sobre la formación que se imparte en el posgrado, aún sabiendo que tenemos mucho que mejorar y que después serán la vida y las carreras profesionales de cada alumni los que determinen si lograron alcanzarlas o no.

jueves, 29 de octubre de 2015

CLIFFORD CHANCE & FRIENDS




El pasado miércoles 21 de octubre se convocó el encuentro “Clifford Chance & Friends” en el Mentidero & Gin de la calle Zurbano 17.  Al evento tuve la oportunidad de asistir nuevamente con Jorge Noval, Decano de la Facultad de Derecho, Javier Ortega, director de desarrollo del mismo centro y Fidel Alonso-Allende, responsable de carreras profesionales de la Facultad en Pamplona.

El evento fue una gran ocasión para encontrarse con amigos del sector como Leo Yañez, director de RRHH de Clifford Chance Madrid, Almudena Rodríguez, directora de desarrollo de negocio del despacho, así como abogados del despacho como Javier García de Enterría (miembro del Consejo Asesor de la Facultad), Javier Amantegui, Guillermo Rodrigo, Fernando Lanzón, entre otros.

Por parte de los “Friends” del despacho fue una grata sorpresa encontrar que también se encontraba una amplia representación de otras universidades como ICADE, CEU San Pablo o la U. Autónoma de Madrid, además de profesionales de empresas como Lefevre El Derecho.


Sin duda se trata de una grata velada, distendida que facilitó continuar uniendo la gran relación que desde la Universidad tenemos con el despacho. Muchas gracias desde aquí por la invitación!